Andrés Briseño

Andrés Julián Briseño Dávalos es Maestro Certificador Senior de la escuela de Marcos Jassan Om Yoga en la que hasta ahora ha acompañado a por lo menos 4 generaciones de maestros graduados.

Certificado por Marcos Jassan en RYT 500 horas y certificado en el Nivel 1 de Kundalini Yoga en Los Ángeles, CA bajo la guía de Guru Singh.

Certificado por Marcos Jassan en RYT 500 horas y certificado en el Nivel 1 de Kundalini Yoga en Los Ángeles, CA bajo la guía de Guru Singh.

Andrés es Licenciado en Piano por la Facultad de Música de la UNAM, con estudios adicionales en nutrición, acondicionamiento físico, artes marciales y fitness. La música fue el vehículo de su acercamiento al Yoga pues, en su trabajo con un compañero músico devoto de Siddha Yoga, se involucró en la vida del áshram de la ciudad de México, comenzando sus prácticas de meditación, canto y seva (servicio). Esta última práctica la desenvolvió en varias áreas pero, principalmente en el departamento de música poniendo al servicio sus habilidades en los cantos devocionales en el áshram. Fue este su primer acercamiento a la filosofía del yoga, que después lo llevaría a su práctica de Hatha Yoga que comenzó con clases en el áshram y luego continuó de forma autodidacta, guiado por libros de maestros como Iyengar y apoyándose en sus estudios de acondicionamiento físico, hasta entrenarse formalmente como maestro con Marcos Jassan.

Con estudios en canto y otros instrumentos como la guitarra y la tabla, la música sigue siendo parte importante de su servicio, con un proyecto en crecimiento dedicado al Kirtan (canto devocional) junto con Majo Baldenebro.

En el área del acondicionamiento físico, guio clases de fitness grupal durante más de ocho años y fue conductor de diferentes disciplinas en la serie de programas “Actívate” y “Energía” del Canal Once TV grabados entre el año 2010 y 2012.

Además de su trabajo como entrenador de maestros, Andrés coordina un proyecto de yoga para centros escolares en el Colegio Bicentenario (donde forma parte del cuerpo directivo). En este, los niños tienen una práctica diaria guiada por sus maestras, supervisadas por él mismo. El objetivo del programa es desarrollar la conciencia plena y fomentar los valores universales a través de herramientas yóguicas fáciles y seguras que además apoyen el desarrollo cognitivo y emocional de los alumnos.

Facebook: Andrés Briseño Dávalos

Instagram: andresbrisenodavalos

 
 

“En mi punto de vista, la felicidad en su más poderosa expresión en la ciudad

de México, y no digo que sea la única, está en los niños. Ellos encuentran

dicha, plenitud, risas y hasta carcajadas en las más pequeñas cosas y no

necesitan mucho para experimentar este sentimiento… son mis mejores

maestros.”

 

Felicidad y Tecnología.

Tema: Yoga, tecnología para la felicidad.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, tecnología es el “Conjunto de teorías y técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico.” (Real Academia Española, 2019)

Para M. Bunge (filósofo y epistemólogo argentino) la tecnología es el gran campo de investigación, diseño y planeación que utiliza conocimientos científicos para modificar cosas o procesos naturales, diseñar artefactos, procesos u operaciones de manera racional.

La tecnología se vale de conocimiento comprobado para generar técnicas o métodos que modifiquen cosas o procesos según necesidades o intereses.

Todo aquel que ha practicado yoga podrá coincidir en que después de la práctica existe una clara sensación de bienestar, de felicidad que a veces parece inexplicable. En realidad las herramientas del yoga tienen efectos específicos y hasta predecibles. Por ejemplo, el efecto del trabajo con la respiración tiene un efecto claro en el balance entre el sistema nervioso simpático y parasimpático, al igual que la posición de la columna vertebral en las posturas o asanas que secuenciadas convenientemente producirán un efecto específico, que es lo que en realidad la palabra “vinyāsa” significa: “colocar algo de una forma específica”. Desde este punto de vista, todas las prácticas serían “vinyāsa”.

Un estudio de la Universidad de Harvard muestra cómo en solo ocho semanas, la práctica de la meditación afecta la estructura de determinadas áreas del cerebro mejorando la memoria y el aprendizaje, reduciendo el estrés y además favoreciendo actitudes como la compasión y la empatía.

…an eight-week mindfulness meditation program appears to make measurable changes in brain regions associated with memory, sense of self, empathy, and stress. …a team led by Harvard-affiliated researchers at Massachusetts General Hospital (MGH) reported the results of their study, the first to document meditation-produced changes over time in the brain’s gray matter.

(McGreevey, 2011)

El uso de esta tecnología está disponible para todos nosotros, reduciendo nuestros malestares, devolviéndonos la autoridad sobre nuestra experiencia y acercándonos cada vez más a ese punto donde una felicidad más auténtica y menos condicionada, se vuelve cada vez más duradera.

Referencias

McGreevey, S. (2011). Eight weeks to a better brain: Meditation study shows changes associated awareness, stress . The Harvard Gazette.

Real Academia Española. (2019). Diccionario de la Lengua Española. Obtenido de https://dle.rae.es/?id=ZJ2KRZZ